La visita programada a Buenos Aires de Kristalina Georgieva, la directora del FMI, para el 27 de julio, añade relevancia a estas cifras.
El informe, redactado por el economista Nadín Argañaraz, director del Iaraf, compara la carga impositiva de 2023 con las proyecciones para el año 2026. El resultado indica que la presión tributaria total alcanzaría un 20,8% del PBI en 2026, en contraparte con el 22,6% de 2023. En este análisis, se prevé que seis tributos verán disminuciones en sus recaudaciones, dos se mantendrán sin cambios y solo dos experimentarán incrementos.
Los derechos de exportación, unas de las retenciones que el sector agrícola solicita eliminar, son el foco del estudio. La comparación directa entre 2023 y 2026 indica una baja de 0,15 puntos porcentuales del PBI en este segmento, aunque esta cifra se ve distorsionada debido a que 2023 fue un año de sequía severa que impactó negativamente en los volúmenes exportados y en la recaudación. Para medir el cambio auténtico, el Iaraf sugiere comparar 2026 con 2022, el año anterior a la sequía.
De esta manera, se evidencia que los impuestos por comercio exterior se reducirían del 3,19% del PBI al 1,34%, es decir, una disminución de 1,85 puntos porcentuales. De dicha baja, el 70% se atribuye a la reducción de los derechos de exportación, lo que representa un alivio de 1,34 puntos del PBI entre ambos años.
Además, la eliminación del Impuesto PAIS también tuvo un impacto significativo, al pasar de representar el 0,79% del PBI en 2023 a cero en 2026. Esta eliminación, junto con la baja en las retenciones, es responsable de gran parte de la contracción en la presión fiscal sobre el comercio exterior, que cae de un 13,1% en 2022 a un 6,6% en 2026.
El estudio identifica cómo se descompone la reducción total en la recaudación entre 2022 y 2026: los derechos de exportación lideran la lista, con una caída del 36%, seguidos por Ganancias (33%), el Impuesto PAIS (11%), Bienes Personales (7%), Impuestos Internos (6%), IVA (5%) y Derechos de importación y tasa estadística (2%). El impuesto al Cheque permanece casi inalterado, mientras que dos tributos ayudan a amortiguar esta caída: el Impuesto a los Combustibles, aportando un extra de 0,37 puntos del PBI, y los Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social, con 0,19 puntos. La combinación de ambos suma 0,56 puntos del PBI, lo cual mitiga, pero no revierte la tendencia a la baja en total.
La disminución de la carga fiscal y la eliminación del déficit son objetivos compartidos por el gobierno de Milei y el FMI, formando parte de un acuerdo de 20.000 millones de dólares firmado en 2025. La visita de Georgieva a esta semana incluirá encuentros con Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, junto con una visita a Vaca Muerta. Esto ocurre en un contexto donde el gobierno reporta un superávit primario, aunque expertos señalan dudas sobre la sostenibilidad de esta situación. La meta convenida con el FMI para 2026 es alcanzar un superávit primario del 1,4% del PBI.
El debate sobre las retenciones se intensificó durante la apertura de la Exposición Rural de Palermo, donde Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), pidió que los derechos de exportación “dejen de existir, por ley y para siempre”, recordando que desde 2002 el Estado ha recaudado aproximadamente 215.000 millones de dólares por este concepto. Milei respondió planteando un esquema gradual: afirmó que la eliminación definitiva de las retenciones se financiará con el crecimiento de los sectores energético y minero. “Las retenciones son una aberración que nunca debió haber existido”, sostuvo el mandatario ante productores y dirigentes rurales.
El plan oficial estima costos fiscales de 32 millones de dólares en 2026, 415 millones en 2027 y 1.224 millones en 2028. Para la soja, principal cultivo de exportación del país, la alícuota disminuirá un cuarto de punto porcentual mensual durante 2027, desde 23,75% hasta 21%, y luego bajará medio punto mensual a lo largo de 2028.
Con una cosecha 2025-2026 de 40 millones de hectáreas sembradas y más de 164 millones de toneladas de granos proyectadas, el sector opera a plena capacidad. El análisis del Iaraf evidencia que, incluso en ese contexto, la carga tributaria sobre las exportaciones sigue en proceso de reducción, aunque aún está lejos del objetivo cero que el sector agrario reclama.








