Muchos afiliados han tratado de dejar sus reclamos a través de la página web del sindicato, pero se ha observado que el administrador elimina estos mensajes de manera regular.
Hace dos semanas, varias farmacias dejaron de ofrecer descuentos a los afiliados de Camioneros debido a las deudas acumuladas por la obra social.
Aunque algunos afiliados habían podido acudir a la farmacia Farma Social, ubicada en Brasil y Santiago del Estero, a solo 200 metros de la sede sindical, recientemente también esta farmacia ha dejado de proporcionar medicamentos con descuento. Los afiliados que intentaron comprar allí medicinas, sondas, leches especiales para bebés y pañales se encontraron con que no había stock disponible.
La única alternativa que se les presenta es pagar el costo total de los medicamentos y luego solicitar el reintegro. Sin embargo, muchos expresan que no cuentan con los recursos económicos necesarios para realizar estas compras.
“Es fin de mes, no tengo un peso y hasta el cuarto día hábil de junio no cobro. ¿No sé qué quieren que hagamos? Pasaron un límite, es la medicación de los chicos”, comentó un afiliado que prefirió mantenerse en el anonimato.
Este trabajador, que con horas extra cobra aproximadamente $2 millones, tiene deducciones de $30.000 para la mutual, $60.000 para la obra social y $70.000 para la cuota sindical.
Por su parte, otro afiliado de una rama diferente, quien percibe $1,5 millón, intentó comprar en la misma farmacia de Constitución, solo para ser informado de que no tenían en stock lo que necesitaba “porque la droguería no les entregó. Pero la droguería no les entrega porque la obra social no les paga”.
Los descuentos ofrecidos a los afiliados de Camioneros variaban entre el 50% y el 90% en medicamentos, dependiendo de la rama a la que pertenecen y de su contribución a la mutual del sindicato. Aquellos en la recolección de residuos que también aportaban a la mutual beneficiaban de un descuento del 90%.
La obra social de Camioneros atraviesa una crisis prolongada. A finales del año pasado, enfrentó dificultades para abonar a tiempo los salarios de su personal profesional en sus sanatorios, lo que derivó en protestas.
Moyano gestiona dos obras sociales: OSCHOCA, que atiende la provincia y la ciudad de Buenos Aires, y la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros, que da cobertura al resto del país.
Según un informe contable oficial, hasta agosto de este año, la Federación Nacional adeudaba a sus prestadores $26.617 millones. La deuda acumulada en febrero de 2026 alcanzaba la cifra de $32.400.693,39.
Existen rumores sobre la posible venta del sanatorio Antártida, así como la intención de desprenderse de un terreno de 10 hectáreas en Escobar que pertenece a la mutual, en un intento por conseguir liquidez de manera urgente.
Liliana Zulet, esposa de Moyano y madre de su hijo menor, es la fundadora de IARAI, la empresa que gestiona la obra social de Camioneros. Una hija de un matrimonio anterior de Zulet, Valeria Salerno, forma parte del directorio de la compañía.









