Ubicada en el árido entorno del desierto, esta ruta, si bien es monótona, presenta riesgos para aquellos que deciden transitarlá.
La carretera número 10, un camino asfaltado en Arabia Saudita, se extiende por 1480 kilómetros, conectando Ad Darb, en la región oriental cerca del mar Rojo, con Al Batha, una frontera en el oeste colindante con los Emiratos Árabes Unidos.
Según el medio Xataka y Guinness World Records, originalmente fue concebida como una vía privada para el rey Fahd bin Abdulaziz al-Saúd, quien gobernó entre 1982 y 2005. En la actualidad, es crucial para el transporte de mercancías entre el centro y el oeste del país y sus vecinos del Golfo.
El segmento que ha atraído la mayor atención es el que se encuentra entre Haradh y Al Batha, que abarca 240 kilómetros completamente rectos, sin curvas, elevaciones significativas ni cambios en el paisaje.
Por su extensión, Guinness ha certificado que se trata de la carretera recta más larga del mundo; anteriormente, el récord lo ostentaba la Eyre Highway en Australia, con un trazo recto de 146 kilómetros.
Esta carretera atraviesa el centro-oeste de Arabia Saudita, donde se ubica el Rub’ al Khali, conocido como el ‘Cuarto Vacío’, el desierto de arena ininterrumpida más grande del planeta.
Esta característica permite la construcción de tales trayectos rectos, ya que no hay montañas que sortear, valles que cruzar o accidentes geográficos que evitar; el paisaje se conforma únicamente por extensas dunas de arena hasta donde la vista alcanza.
La ruta está completamente asfaltada y cuenta con dos carriles en cada dirección, manteniendo un alto tráfico de camiones.
Sin embargo, conducir en la carretera más recta del mundo no resulta tan simple como parece. La principal dificultad radica en la monotonía del paisaje desértico y la carencia total de estímulos visuales, que pueden provocar fatiga y una peligrosa desconexión momentánea del conductor.
Además, los camellos son un peligro ocasional, ya que frecuentemente cruzan la vía. También hay restricciones de velocidad: los límites son prudentes y se establecieron considerando el volumen de tránsito pesado, permitiendo un máximo de 120 km/h para vehículos ligeros, 100 km/h para autobuses y 80 km/h para camiones.
De este modo, un trayecto que a primera vista parece fácil puede transformarse en una experiencia desafiante. Este escenario ha llevado a que la carretera aparezca en la lista de Dangerous Roads, que enumera las vías más peligrosas a nivel global.
Consciente de estos riesgos, el Ministerio de Transporte y Servicios Logísticos de Arabia Saudita ha comenzado a implementar diversas mejoras destinadas a incrementar la seguridad en este tramo vital.









