Según trascendió, los manifestantes han rechazado la recomposición salarial establecida de manera unilateral y cuestionan que parte del nuevo esquema incluya conceptos que no beneficiarían equitativamente al personal retirado.
El Gobierno provincial incrementó el salario de bolsillo de un agente sin antigüedad de $1.182.351 a $1.746.634, tras siete reuniones y 15 propuestas que, según la versión oficial, no lograron llegar a un acuerdo en el Consejo del Salario.
Al anunciar el aumento el 11 de julio, la administración de Vidal aseguró que el gobernador se reuniría personalmente con efectivos de diversas jerarquías y destinos. Sin embargo, once días después, los auto convocados aún demandaban ser recibidos por el mandatario para resolver la situación.
Lidia Mario, comisaria y referente del sector, manifestó que las localidades de Río Gallegos, El Calafate, El Chaltén, 28 de Noviembre y Río Turbio seguían movilizadas, y exigió garantías de que no habrá sanciones hacia quienes participaron de las manifestaciones.
El diputado provincial Eloy Echazú se reunió con representantes de los policías y destacó que la credibilidad en los canales oficiales se ha perdido. Aclaró que los efectivos ya no confían en los mandos superiores, ni en los ministros, ni en la Jefatura de Gabinete.
Además, advirtió que la reducción de la actividad policial impacta en el patrullaje, el cumplimiento de órdenes judiciales y la protección de víctimas de violencia de género. Cuestionó también la ausencia del ministro de Seguridad en la Legislatura, donde debía explicar la situación del conflicto.
La versión de los auto convocados se contrapone a la comunicación del Ejecutivo. El 18 de julio, el Ministerio de Seguridad anunció que el reclamo se estaba “diluyendo” y comunicó la normalización en Caleta Olivia y otras dependencias de la zona central.
No obstante, el mismo comunicado reconoció que persistían problemas en Río Gallegos y Pico Truncado. Posteriormente, los policías afirmaron que algunas dependencias solo habían reanudado parcialmente sus funciones y que algunos efectivos regresaron por temor a posibles descuentos o sanciones.
Aunque Vidal logró implementar una nueva escala salarial, el diálogo aún no ha sido restablecido. Mientras el Gobierno busca dar por concluido el conflicto, los policías continúan exigiendo la reunión directa que había sido prometida.









