Durante la inauguración del IAE Summit 2026 en el Centro de Convenciones de Buenos Aires, el ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto reafirmó el rumbo macroeconómico del país y destacó que uno de los objetivos a mediano plazo de la administración es aumentar la inserción internacional de Argentina.
“Cuando llegamos, estábamos conectados con apenas el 10% del Producto Bruto Interno (PBI) global. En el mediano plazo, aspiramos a conectarnos con el 50%”, subrayó el funcionario ante un auditorio compuesto por empresarios.
En este contexto, Quirno elogió las negociaciones internacionales recientes orientadas a la desregulación y la firma de acuerdos bilaterales. “La misión de la Cancillería es abrir mercados, atraer inversiones y forjar alianzas estratégicas”, sostuvo, mientras remarcaba los progresos en las relaciones con Estados Unidos, la Unión Europea y el Tratado Transpacífico, así como las misiones comerciales a Singapur, India, Vietnam, Japón, Reino Unido, Emiratos Árabes y Canadá.
El jefe de la diplomacia argentina destacó la diferencia entre el modelo económico actual y las políticas previas, afirmando que el verdadero impulso de la economía proviene de la iniciativa privada y no de los gastos del Estado. “Durante años nos enseñaron a distribuir la riqueza; hoy observamos cómo multiplicarla”, expresó. Además, subrayó que “el sector privado tiene que hacer los goles” y que “cuando surgen oportunidades, las empresas responden”.
Para concluir, Quirno analizó la demanda global de materias primas y energía, descartando que la carencia de capitales sea un problema estructural de disponibilidad de fondos en el país. “Argentina nunca tuvo problemas de recursos, sólo de estabilidad y previsibilidad. La economía mundial dependerá cada vez más de los recursos que nuestro país posee en abundancia. La pregunta es si seremos capaces de aprovechar esta oportunidad”, finalizó.









