La dirigente, quien había preferido no especular sobre su futuro político al comentar que “no me gusta estar pensando en lo que voy a hacer en un año cuando hace seis meses fui elegida senadora”, tampoco se cerró a la opción de participar. “Donde yo haga falta, voy a estar“, aseguró.
Bullrich recordó, como ya había señalado antes de las elecciones legislativas de 2025, que “hay un DT y es el presidente”, aludiendo a que solo podría entrar en la contienda electoral si Javier Milei se lo solicitara. Más allá de la cuestión electoral, destacó: “Me gustaría que este proyecto de país se profundice, no se corte y que llegue a cada argentino“.
En una reciente entrevista, la senadora mostró un interés genuino por que el oficialismo establezca nuevas alianzas electorales. “Mi convicción, y la he planteado, es que hay que hacer un acuerdo con el PRO, el radicalismo y con ciertos partidos“, mencionó. Además, sugirió que los espacios políticos que gobiernan en las jurisdicciones convenidas deberían continuar al mando.
Consultada acerca de la situación en la Ciudad de Buenos Aires y la posibilidad de una alianza LLA-PRO, manifestó que “la ciudad hay que manejarla y cambiarla profundamente”. Aunque admitió que el actual jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, había realizado algunos ajustes, consideró esencial ofrecer un alivio fiscal a los porteños.
Al opinar que la gestión actual carece de una impronta libertaria, insistió: “Puede ser en coalición, puede ser el mismo Jorge Macri con ministros que tengan esta idea, no es imposible que sea yo”. Acotó: “Yo puedo ser candidata y me tengo una fe bárbara. Estoy probada en gestiones complejas y la Ciudad no es tan compleja como arreglar la seguridad de un país”.
De forma similar, Bullrich se permitió rivalizar con el jefe de Gobierno porteño al aludir al fin de los piquetes en la Capital Federal. “No quiero competir con Jorge Macri sobre quién sacó los piquetes, pero es evidente quién sacó los piquetes”, bromeó.
A pesar de esto, la ex ministra de Seguridad Nacional subrayó que la meta óptima sería alcanzar un acuerdo con el PRO y, al ser indagada sobre el rol de Mauricio Macri, afirmó que será necesario dialogar con el presidente del espacio para extender la coalición a otras áreas.
Tras insinuar que ya se había llevado a cabo una reunión entre el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, con los presidentes de bloque del PRO, Martín Goerling y Cristian Ritondo, la senadora destacó que “el PRO y el radicalismo tienen que estar adentro”.
En otro orden de ideas, se refirió al interés del oficialismo por eliminar las Elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). Según sostuvo, esta medida posibilitaría “más gobierno y menos elecciones”. Aunque recordó que había triunfado en las PASO de las elecciones presidenciales de 2023, criticó que se produjo “una elección horrible de tres vueltas”.
“Eso hay que corregirlo”, afirmó, y agregó que “cuando hay un solo candidato se termina generando un sistema interminable”, señalando que “si es una elección de dos mundos, las PASO no van a tener mucha importancia”, en alusión a una posible confrontación entre LLA y sus aliados contra un bloque que podría representar al peronismo.
Finalmente, la senadora se pronunció sobre la presentación de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) para que se reexamine su condena por la causa Vialidad. “Es algo que esperábamos todos, que intentara ir a una instancia supranacional para superar lo que dice nuestro sistema jurídico”, cuestionó.
“En todas las instancias se la condenó, cosa que creo que ningún tribunal internacional puede eludir una unanimidad tan importante de los tribunales argentinos”, argumentó, y añadió que la estrategia “tiene una cara que intenta ser jurídica, pero sobre todo tiene una cara política”.
De este modo, Bullrich analizó que la ex vicepresidenta podría estar tratando de emular el caso del presidente brasileño Lula da Silva. Además, sugirió que su objetivo podría ser generar un conflicto en el peronismo y reconstituirse como una figura relevante en la política. “Ya nos habíamos olvidado de San José al 1111; es una jugada para estar en la escena política”, sentenció.









