Desde noviembre de 2024, todos los edificios pequeños tendrán la obligación de depositar su basura en contenedores duros, capaces de almacenar hasta 55 galones y equipados con tapas seguras. Este requisito, que ha estado en vigor durante un periodo de transición que concluyó recientemente, ahora se aplica formalmente a propiedades residenciales, oficinas profesionales y otros establecimientos pequeños.
Los contenedores oficiales, diseñados para un fácil transporte gracias a sus ruedas y tapas resistentes, deben ser colocados en la acera a partir de las 20 horas del día anterior a la recolección. Las sanciones por incumplimiento de esta normativa se incrementarán notablemente en caso de reincidencias en un plazo de 12 meses. La primera infracción conllevará una multa de 50 dólares, que podría duplicarse a 100 dólares o, en caso de violaciones repetidas, llegar a los 200 dólares y así sucesivamente.
Cabe destacar que por el momento, esta regulación no se aplica a los edificios de diez unidades o más.









