La víctima fue identificada como Mark Lensink, un turista neerlandés de 26 años que estaba disfrutando de unas vacaciones con miembros de su familia. Según informaron fuentes oficiales brasileñas, el joven estaba participando en una excursión de la empresa Macuco Safari, uno de los paseos más solicitados en el sector brasileño de las Cataratas.
El hecho tuvo lugar el martes alrededor de las 12.20, cerca de la ciudad de Foz do Iguaçu. Por razones que aún están bajo investigación, la embarcación se volteó mientras realizaba un recorrido que permite acercarse a los saltos y navegar por áreas de aguas rápidas y turbulentas.
La embarcación que sufrió el accidente no pertenecía al recorrido masivo habitual de Macuco Safari, sino que era parte de la modalidad Macuco Privado, un servicio exclusivo ofrecido por la operadora oficial para grupos pequeños que buscan una experiencia más íntima con una lancha reservada solo para ellos.
Según la información proporcionada por la empresa, este paquete incluye transporte y lancha exclusiva para el grupo, evitando el contacto con otros visitantes. También se contempla un acceso preferencial al embarque, atención personalizada durante toda la experiencia, y un kit individual con toallas y capas de agua. Durante la excursión, se ofrecen agua y bebidas sin alcohol, y al final del recorrido, los pasajeros reciben un refrigerio.
La reserva es necesaria y se requiere un mínimo de cuatro adultos para realizar la excursión. El costo oficial del servicio asciende a R$3068 por toda la embarcación, a parte del ingreso al Parque Nacional do Iguazu, que debe comprarse por separado. Dado que viajaban seis miembros de la misma familia, el costo por pasajero fue de aproximadamente R$511, lo que equivaldría entre US$95 y US$100 por persona.
La baja ocupación de la embarcación permite concluir qué tipo de servicio eligieron los turistas. Mientras que el recorrido tradicional usa grandes gomones con capacidad para entre 24 y 30 pasajeros, la modalidad privada asegura que solo el grupo que realiza la reserva esté a bordo. En el momento del accidente, viajaban exclusivamente seis turistas neerlandeses junto a dos tripulantes: el piloto y un guía.
La experiencia completa dura aproximadamente dos horas y consiste en tres actividades dentro del Parque Nacional. La primera es un safari terrestre de tres kilómetros por la selva del Bosque Atlántico a bordo de vehículos eléctricos. Durante el recorrido, un guía ofrece información sobre la flora y fauna de la región mientras se transitan caminos internos del parque.
La segunda etapa incluye una caminata ecológica de unos 600 metros por senderos y pasarelas de madera que conducen al Salto Macuco, una cascada natural del parque.
La actividad final se realiza en la lancha por el río Iguazú. Los visitantes usan chalecos salvavidas y las embarcaciones navegan contra corriente, cruzando rápidos hasta acercarse a la base de las cataratas. El momento más esperado es el denominado “bautismo”, donde la lancha se aproxima deliberadamente a los saltos de agua para mojar a los pasajeros, fue en esta última etapa cuando la embarcación volcó.
Las autoridades brasileñas están investigando si el vuelco tuvo relación con las condiciones excepcionales del río, una posible falla técnica o algún error operativo. La Marina de Brasil y la Capitanía Fluvial del Río Paraná son responsables de llevar a cabo las pericias necesarias para determinar las causas del accidente y las posibles responsabilidades.
Tras el siniestro, Macuco Safari procedió a suspender temporalmente las excursiones para facilitar el trabajo de los peritos. Sin embargo, se ha verificado que las actividades se reanudaron desde hoy. Al intentar hacer una reserva a través de los canales oficiales, se derivó la consulta a un número de WhatsApp, donde se confirmó que las excursiones están nuevamente disponibles y que los paquetes “se pueden comprar por boletería”. Hasta el momento, no se ha emitido un comunicado oficial sobre la fecha de reanudación del servicio tras el accidente.
El trágico suceso ocurrió en un contexto de creciente extraordinaria del río Iguazú. Las intensas lluvias recientes en la cuenca han provocado un notable aumento del caudal, lo que llevó a restringir algunas actividades turísticas. Según información de operadores del parque, el río tenía un caudal de aproximadamente 6500 metros cúbicos por segundo, cuando los valores normales oscilan entre 1500 y 1800 metros cúbicos por segundo, e incluso alcanzó más de 8500 metros cúbicos por segundo, lo que llevó al cierre temporal del circuito de la Garganta del Diablo.
Aunque esta experiencia es uno de los principales atractivos turísticos en el lado brasileño de las Cataratas del Iguazú y atrae a miles de visitantes anualmente, la empresa tiene antecedentes de accidentes graves. Uno de los episodios más trágicos ocurrió en septiembre de 1999, cuando dos embarcaciones de Macuco Safari chocaron durante una maniobra, lo que resultó en la muerte de siete personas: seis turistas extranjeros y un piloto brasileño. Posteriormente, en diciembre de 2007, otra lancha de la empresa volcó cerca del salto Tres Mosqueteros tras ser golpeada por una ola, dejando a 16 ocupantes en el agua y cuatro heridos, entre ellos tres turistas y un tripulante.









