La tenista Sukhotina, quien alcanzó el 607° puesto en el ranking de la WTA en agosto de 2019, admitió ante la ITIA haber cometido ocho violaciones del Programa Anticorrupción del Tenis entre los años 2019 y 2024. La indagación mostró que la jugadora intentó realizar apuestas en encuentros de tenis, sobornó a otros deportistas y destruyó pruebas cruciales para la investigación. En consecuencia, la ITIA le impuso una sanción de cuatro años y diez meses de suspensión, así como una multa de 30.000 dólares, de la que 22.500 quedarán en suspenso.
La carrera de Sukhotina se desenvolvió principalmente en el circuito ITF, alejada de los primeros planos del tenis mundial, pero su situación ha generado un impacto notable en la percepción de la integridad deportiva. Entre las actividades ilegales que reconoció se incluyen intentos de manipular el resultado de partidos y ofrecer incentivos económicos a otros tenistas para alterar los desenlaces de los mismos. La suspensión de Sukhotina se iniciará el 17 de julio de 2026 y se extenderá hasta el 16 de mayo de 2031.
Por su parte, la ITIA decidió suspender provisionalmente a Yalchin Manafli, quien ocupa el cargo de capitán del equipo nacional de Azerbaiyán en la Copa Davis y ha sido director de torneos del ITF World Tour. Esta medida, adoptada el 11 de junio, fue consecuencia de la negativa de Manafli a entregar su teléfono móvil para un análisis relacionado con la investigación de posibles irregularidades. Su negativa a colaborar llevó a la organización a implementar medidas preventivas mientras se lleva a cabo el proceso disciplinario.
La suspensión de Manafli fue ratificada por Philippe Cavalieros, un funcionario independiente de audiencias sobre anticorrupción, quien afirmó que hay evidencias sólidas que respaldan la decisión contra el capitán azerí. Hasta que se tome una resolución definitiva, Manafli tiene prohibido desempeñar funciones asociadas a la representación nacional y a la organización de torneos internacionales.
Las acciones de la ITIA subrayan su compromiso con la integridad y la transparencia en el tenis. La sanción a Sukhotina implica prácticamente el final de su carrera profesional, dado que la pena se extiende por casi cinco años y la jugadora ya se encontraba alejada de los primeros puestos del circuito. El futuro de Manafli en su rol como dirigente dependerá de la culminación de la investigación y del resultado de procedimientos judiciales o administrativos que puedan surgir.
Ambos casos disciplinarios son consistentes con una política de tolerancia cero ante la corrupción en el deporte. La ITIA seguirá monitoreando la situación y anunciará nuevas resoluciones a medida que la investigación avance.
“Mientras estén suspendidos, tanto de forma permanente como provisional, los individuos no podrán jugar, entrenar ni asistir a ningún evento organizado o sancionado por World Tennis, WTA, ATP, los Grand Slams ni ninguna federación nacional”, enfatizó el comunicado.









