Este programa está destinado a aquellos que se encuentran en las categorías 3, 4 o 5 de la clasificación de deudores del Banco Central, es decir, individuos que presentan atrasos o dificultades en sus pagos y que buscan regularizar su situación crediticia.
La iniciativa comenzará a operar el próximo 29 de junio y ofrecerá condiciones especiales, incluyendo una tasa preferencial para empleados, jubilados y pensionados que cobren sus haberes en la entidad.
La línea de créditos es concebida para facilitar la recuperación del poder de pago y reordenar deudas en mora, permitiendo así que las personas normalicen su situación financiera.
La refinanciación estará disponible en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA) con un plazo máximo de 120 meses, lo que equivale a 10 años. Además, el sistema de devolución adoptará un esquema de amortización francés, que conlleva cuotas mensuales.
En cuanto a las tasas de interés, se presentarán dos escenarios. La entidad especificó que para mantener la tasa preferencial del 12%, será fundamental que los ingresos se sigan percibiendo en la entidad a lo largo de la duración del préstamo.
Un aspecto notable de esta propuesta es que los clientes que reciben sus ingresos en el Banco Nación podrán establecer un tope para la cuota, vinculado al Coeficiente de Variación Salarial (CVS), con el pago de una prima. Esto implica que, en caso de que la cuota ajustada por UVA supere el aumento de los salarios, se podrá aplicar un límite basado en el índice salarial, lo que brinda una protección adicional contra la inflación.
Los interesados en acceder a esta refinanciación deberán cumplir con ciertos requisitos. Con esta nueva herramienta, quienes enfrentan deudas en mora tendrán la oportunidad de reestructurar sus compromisos financieros, acceder a plazos de hasta 10 años y beneficiarse de tasas preferenciales en determinadas circunstancias, en un contexto donde muchas familias buscan recuperar su estabilidad económica.








