Durante una conferencia de prensa en la Casa Rosada, el vocero presidencial Adrián Ravier reiteró la importancia de la soberanía sobre las islas, un tema que Milei ha resaltado como prioritario desde la semana pasada. Ravier se opuso a las comparaciones con el último gobierno de facto, afirmando: “El reclamo que todos pudieron escuchar en la cadena nacional es un reclamo pacífico, diplomático y no militar”. Además, subrayó que este esfuerzo forma parte de “un intento democrático” respaldado por una gestión que, a diferencia de la de Leopoldo Galtieri, es democrática.
Al ser consultado sobre si el Gobierno anticipaba alguna referencia a Malvinas en la reunión entre Donald Trump y el premier británico Keir Starmer, Ravier minimizó la importancia de la omisión de los líderes, aclarando que Argentina no solicitó ayuda, sino que sus acciones fueron “unilaterales”. “Las acciones de Argentina son unilaterales”, insistió, y negó cualquier acuerdo con Estados Unidos para la construcción de la base naval en Tierra del Fuego, o que Javier Milei hubiera solicitado a Trump que intercediera ante el Reino Unido, destacando que esa decisión corresponde al presidente estadounidense.
Asimismo, Ravier desestimó solicitudes formales a funcionarios israelíes tras las declaraciones de apoyo al reclamo argentino emitidas por Benjamin Netanyahu en Twitter, aunque reconoció que Milei espera “algún acompañamiento” de sus aliados.
En cuanto al financiamiento de la futura base naval en Tierra del Fuego, tema sensible del paquete de medidas presentado por cadena nacional, Ravier señaló que sería “cien por ciento argentino” y descartó cualquier “colaboración material” de Estados Unidos para la obra. También confirmó que Milei instruyó al ministro de Economía, Luis Caputo, a incluir en el Presupuesto 2027 las partidas necesarias para avanzar con la construcción.
La insistencia oficial por aclarar el origen de los fondos no es fortuita. Según informaciones, las autoridades nacionales han descartado recurrir a financiación extranjera para levantar la base, cuyo costo se estima en alrededor de USD 300 millones, aunque dentro del oficialismo se manejan cifras que alcanzan hasta los 500 millones. Se ha indicado que Milei ha encargado al ministro de Defensa, Carlos Presti, que explique públicamente la obtención de los recursos, especialmente cuando el DNU 867/26 ya contempla un primer desembolso de $114.732 millones para adelantos a proveedores y contratistas de la obra. Desde la Casa Rosada se prefiere que no sea Ravier quien hable específicamente de esta cuestión en sus conferencias de prensa y que sea la cartera de Defensa la principal fuente de información sobre el financiamiento.
En paralelo, mientras Ravier comunicaba desde el primer piso de la Casa Rosada, se intensificaban las gestiones internas, con una reunión de la Mesa política enfocada casi exclusivamente en el tema Malvinas, donde participaron inusualmente el canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti, encuentro que había sido anticipado por Milei en la reunión del Gabinete.
Quirno había llegado más temprano a la Casa Rosada para reunirse con autoridades del gobierno italiano, mientras que Presti se unió al encuentro dirigido por Karina Milei. La participación conjunta de ambos funcionarios, que normalmente no coinciden en este tipo de reuniones, alimenta las especulaciones sobre una definición más clara respecto a los próximos pasos del reclamo soberano y los detalles operativos y presupuestarios de la base naval.
Con el enfoque diplomático ya establecido y el mensaje oficial reiterando que se trata de un reclamo “pacífico” y “unilateral”, ahora queda en manos de Defensa y Economía demostrar cómo financiarán una de las obras más ambiciosas anunciadas por el Gobierno.









