Esta resolución se tomó tras un encuentro realizado ayer con los directivos de SAETA, la empresa concesionaria. Según se informó, la espera se extenderá hasta mañana, momento en el que se evaluará si se implementarán o no las medidas, dependiendo del cumplimiento del pago de la deuda que exigen los subconcesionarios.
SAETA convocó a los transportistas después de los constantes reclamos desde junio, cuando se suspendió el servicio nocturno durante dos días. Desde entonces, los administradores de los corredores que proporcionan el transporte masivo de pasajeros han manifestado un creciente endeudamiento de la concesionaria.
Las quejas fueron reiteradas desde el domingo a través de solicitadas y comunicados de prensa. Recientemente, enviaron una nota advirtiendo que, si no se obtenían respuestas, procederían a recortar frecuencias, lo que llevaría a que el sistema operara como si fuera un sábado, cuando circulan menos unidades.
El lunes, los empresarios explicaron que la deuda acumulada por SAETA había interrumpido la cadena de pagos a proveedores y entidades bancarias. Agregaron que, además de no haber cumplido con los compromisos asumidos en junio, que permitieron el restablecimiento del servicio nocturno, SAETA aún adeuda parte de los ingresos de julio, la totalidad del mes de agosto y el pago del combustible correspondiente a septiembre.
Finalmente, tuvo lugar la reunión en la que SAETA se comprometió a “liberar un pago, destinado a comenzar a regularizar los compromisos pendientes”, según lo manifestaron los empresarios en un comunicado.
Afirmaron que la prioridad de estos fondos será la adquisición de combustible, un insumo esencial para garantizar la operatividad de las unidades.
La falta de este recurso es crítica para mantener la frecuencia del servicio y “asegurar la prestación diaria”.
En relación con la posibilidad de recortes de frecuencias, los empresarios señalaron en una nota enviada el lunes a SAETA que “en cuanto al personal, y a causa de las continuas reducciones de servicio notificadas por SAETA, las subconcesionarias iniciarán un proceso de reducción del plantel afectado, con las consecuencias laborales que ello conlleva. Lamentamos la necesidad de llegar a esta situación, que escapa a nuestra voluntad, pero resulta inevitable ante la falta de respuestas”.
Sin embargo, el sindicato que representa a los trabajadores del transporte no coincide con esta postura. “Es un problema de ellos”, comentó Gerónimo Requena, secretario de prensa del gremio en Salta, al afirmar que en el sector están en paritarias sin solución desde hace tres meses y “seguimos soportando la crisis que atravesamos”.
Requena argumentó que, en esta estrategia, los empresarios utilizan a los trabajadores como “rehenes” en la negociación con la provincia. A pesar de la tensión y las posibles repercusiones para quienes trabajan como conductores, señaló que la UTA no fue convocada a la reunión.
“Si ellos pretenden despedir personal, nos opondremos firmemente, ya que no permitiremos esa situación”, aseveró.
Añadió que, por el momento, “todos están trabajando con normalidad”, a pesar de que las empresas ya han retirado dos unidades de cada corredor. En la actualidad, “el personal afectado por la reducción de unidades está asumiendo la cobertura de los que se encuentran de vacaciones”, explicó.









