La aerolínea, que se especializa en vuelos regulares regionales, ganó visibilidad a finales de 2024 tras las menciones del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien la puso como ejemplo de los resultados de la desregulación del sector aéreo y la política de Cielos Abiertos.
El incidente tuvo lugar el lunes 3 de agosto, cuando un Fairchild Metro 23, con capacidad para 19 pasajeros, se encontraba en la fase final de aterrizaje en el Aeródromo Municipal Primer Teniente Héctor Ricardo Volponi, de Tres Arroyos. En los últimos segundos antes de tocar la pista, el piloto oyó un fuerte ruido que generó la expectativa de una posible falla mecánica.
A pesar de la situación, la maniobra se completó sin inconvenientes y los pasajeros desembarcaron sin percatarse del altercado ocurrido justo antes de aterrizar. Sin embargo, al examinar la aeronave, el personal detectó daños en una de las turbinas y halló restos de plumas, lo que confirmaba que un ave había sido succionada por el motor. Aunque el tero era pequeño, el impacto fue suficiente para que el avión no pudiera seguir operando.
Se activaron los protocolos pertinentes, involucrando a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), la aseguradora y técnicos especializados. Los pasajeros que esperaban en Tres Arroyos para viajar a Buenos Aires fueron debidamente informados de la situación.
Más tarde, llegaron mecánicos de un taller de aviación que desmontaron y trasladaron la turbina dañada para su revisión y reparación. La aeronave permaneció estacionada en la plataforma del aeródromo mientras avanzaban las tareas necesarias.
Como consecuencia de este incidente, se interrumpieron las dos frecuencias semanales que Humming Airways opera entre Aeroparque y Tres Arroyos. Aunque la empresa cuenta con otro avión, la estructura operativa no permitió un reemplazo inmediato del avión afectado, resultando en la suspensión del servicio.
Francisco Errecart, CEO de Humming Airways, indicó que la compañía estuvo inactiva durante una semana, pero ya reinició su ruta utilizando el avión de respaldo. “Esperamos que la semana próxima tengamos nuevamente operativo el LV-BYM. El avión está en perfectas condiciones, no sufrió daños. El ave ingresó al motor, golpeó y salió. Si hubiera quedado dentro, habría sido más complicado”, aclaró.
Simultáneamente a la reparación del avión afectado, Errecart informó que la compañía está en negociaciones para adquirir dos nuevas aeronaves. La incorporación de estos aviones permitirá aumentar la frecuencia de las rutas existentes y agregar nuevos destinos.
La empresa comenzó sus operaciones comerciales a inicios de 2025, utilizando aviones de menor capacidad para atender rutas donde el volumen de pasajeros no justifica el uso de aeronaves más grandes. Estos modelos tienen capacidad para 19 pasajeros y son aptos para operar desde aeródromos con infraestructura limitada.
Humming Airways tiene su enfoque en pasajeros corporativos y de negocios, pero también busca captar la demanda turística y de residentes del interior del país que requieren trasladarse a Buenos Aires. Su propuesta se fundamenta en vuelos directos, tiempos de viaje acortados y el uso de aeropuertos que han quedado fuera de las principales redes de conectividad aérea del país.
Desde su lanzamiento, la compañía ha ampliado su red de destinos, operando en ciudades como Tandil, Villa Gesell, Olavarría, Paraná y Tres Arroyos. La ruta hacia Tres Arroyos empezó a funcionar este año, con el objetivo de ofrecer una alternativa de transporte aéreo directo hacia Buenos Aires, en una ciudad que había carecido de un servicio regular de este tipo durante años.









