El aumento en el contexto internacional es importante. El precio del barril de petróleo ha registrado un incremento cercano al 27% en solo tres semanas, impulsado por el conflicto en Medio Oriente. Desde un mínimo de USD 85 a finales de agosto, el Brent alcanzó casi USD 109 la semana pasada y este lunes se cotizaba aproximadamente a USD 108. Recientemente, el valor ha retrocedido a USD 105, pero esto continúa afectando los precios en las estaciones de servicio de la región.
En este contexto, el ranking regional sitúa a Argentina en una posición intermedia. El país ocupa el puesto 17 entre 30 economías analizadas, con un promedio de USD 1,412 por litro de nafta súper. Este precio coloca a Argentina por encima de Brasil, que se encuentra en el séptimo lugar con USD 1,274 el litro, pero por debajo de mercados como Chile, que ocupa el puesto 19 con USD 1,522, y México, en el puesto 24, donde el litro cuesta USD 1,653.
La posición de Argentina ha mejorado ligeramente en comparación con el mes de julio, cuando estaba en el puesto 18 con un litro a USD 1,424. Este leve ascenso, a pesar del aumento en los precios del petróleo, se debe más a movimientos de otras monedas y precios en la región que a una disminución de precios locales en dólares.
En el extremo más económico del ranking se encuentra Venezuela, donde el litro de nafta súper cuesta apenas USD 0,035, un precio subsidido que beneficia a la mayoría de los conductores en ese país mediante un sistema de precios diferenciados. Además, existen dos modalidades adicionales: una nafta con precio internacional, que se comercializa a USD 0,50 el litro, y una premium, que se vende a USD 1 por litro. Bolivia ocupa el segundo lugar con un litro a USD 0,603, mientras que Ecuador completa el podio de los precios más bajos con USD 0,848. Paraguay, un poco más arriba en la tabla, tiene un litro a USD 1,260, aún entre los precios más accesibles de la región.
En contraste, Uruguay mantiene el costo más elevado de la región, con un litro que alcanzó USD 2,204. A continuación, se encuentran Cuba, con USD 2, y Barbados, con USD 1,994. La considerable diferencia que existe entre los extremos del ranking, de más de dos dólares por litro entre Venezuela y Uruguay, demuestra cómo las políticas de subsidios y las estructuras fiscales impactan el precio final del combustible en cada país, más allá de las fluctuaciones del petróleo a nivel mundial.
El aumento en el precio del petróleo ha generado movimientos en las empresas petroleras que operan en el país. Según informaron fuentes del sector, las principales compañías están en conversaciones con el Ministerio de Economía sobre un posible ajuste en los precios de los combustibles. Sin embargo, YPF, que representa aproximadamente el 55% del mercado y actúa como referente de precios para el resto de la industria, no planea modificar sus precios en el corto plazo. Actualmente, el litro de nafta súper se encuentra alrededor de los $2.059 en las estaciones de servicio, y desde el Ministerio de Economía señalaron que cualquier ajuste inmediato sería prematuro.
El economista Santiago Capdevila, de la consultora Empiria, estima que si se ajustara de manera integral la diferencia entre el precio internacional y el nacional, el incremento podría ascender al 15,7% en surtidor y añadir cerca de 0,7 puntos porcentuales al índice de precios al consumidor. Sin embargo, el economista aclaró que este dato no debe considerarse una proyección, sino que sirve para dimensionar la magnitud de la brecha acumulada, ya que un ajuste de tal magnitud de un día para el otro no representa un escenario esperable.
En resumen, a medida que se acercan las próximas semanas, cualquier ajuste en el precio de los combustibles en Argentina dependerá de tres factores clave: el nivel al que se estabilice el Brent, los resultados de las negociaciones entre las petroleras y el Ministerio de Economía, y la decisión que finalmente tome YPF como fijador de precios de referencia para el resto del mercado. Por su parte, el ranking regional continuará adaptándose a la influencia de estos factores, que afectan de manera diferente a cada uno de los otros 29 países analizados.









