Lucía Cavallero, socióloga y portavoz del movimiento, afirmó que: “dijeron que no eran femicidios sino ‘homicidios de mujeres’. Eso implica una torsión cognitiva sobre el modo de leer esa violencia que desestructura un acumulado político de mucho tiempo”.
Además, Cavallero enfatizó que “hay una intencionalidad política que no puede hacernos descansar en la cuenta matemática de la cifra de los femicidios”: “Hicieron una conferencia diciendo que bajaron los ‘homicidios de mujeres’ al mismo tiempo en que nosotras decíamos que Agostina había sido asesinada con un ensañamiento propio de los femicidios”, reflexionó.
La socióloga subrayó que “el feminismo no habla solamente de las mujeres” sino también de un “lazo social”, afirmando que las relaciones sociales en Argentina “se están reorganizando a partir de la aplicación de este ajuste en todos los ámbitos”.
Cavallero también destacó que “la cifra de femicidios es una tendencia que tiene muy pocas variaciones y expresa fenómenos estructurales”. En este sentido, advirtió que hay un subregistro de estos crímenes durante el actual Gobierno “porque está la idea de que la violencia no tiene género”.
“Dijeron que bajaron los ‘homicidios de mujeres’ mientras decíamos que Agostina fue asesinada con un ensañamiento propio de los femicidios”, reiteró Cavallero.
La organización Ni Una Menos criticó este lunes la actuación del Poder Judicial en el caso de Agostina Vega, dirigiendo sus críticas hacia el fiscal Raúl Garzón y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, a quienes acusó de fomentar una “desidia organizada desde el Estado” y de ignorar un contexto de violencia de género que permanece desatendido.
Durante una rueda de prensa, Lucía Cavallero aseveró que “este gobierno ejerce un antifeminismo de Estado” y describió el femicidio como “una desidia organizada desde el Estado,” refiriéndose a la respuesta judicial en la búsqueda de la adolescente.
Finalmente, la socióloga subrayó que el caso puso de manifiesto fallas estructurales y se centró en las condiciones sociales de la víctima, afirmando que “la opción por la desidia está directamente relacionada con las condiciones de la víctima” y criticó que el enfoque se haya desviado hacia ella.









