El candidato subrayó la importancia de las instituciones internacionales en el ámbito empresarial, recordando el honor que representa para él ser presentado como candidato por la República Argentina. Grossi enfatizó que ‘un mundo con ciertas reglas, un mundo con un esquema multilateral funcional, operativo y moderno es un mundo con mayor previsibilidad’, un aspecto que es fundamental para los hombres y mujeres de negocios.
Asimismo, Grossi resaltó la necesidad de las instituciones multilaterales en un contexto global fragmentado, a pesar de que, según su percepción, actualmente no están cumpliendo ese rol. El diplomático delineó un panorama de conflictividad que es esencial para el sector financiero, identificando ‘el retorno de las grandes guerras interestatales’ como una característica clave de la actualidad, señalando el involucramiento de potencias como Estados Unidos y Rusia, poseedores de los arsenales nucleares más grandes del mundo, en estos conflictos.
Respecto a la guerra en Europa del Este, Grossi hizo hincapié en su ‘altísimo impacto’ en el reajuste económico y presupuestario de la Unión Europea, indicando que es un tema del que deben ser conscientes los ejecutivos presentes. Como un dato relevante, mencionó que el gasto en defensa de los países de la OTAN ha aumentado del 2% a ‘5 por ciento o más’, lo que él calificó como un ‘ordenador macroeconómico’ con diversas implicaciones microeconómicas y financieras.
Desde su posición en la península arábiga, Grossi también advirtió sobre las tensiones entre Estados Unidos e Israel con Irán, describiendo un ‘temor enorme’ en la región respecto a las consecuencias de este conflicto, que no solo involucra la cuestión nuclear —su área de enfoque—, sino que también preocupa por el posible ‘cierre o estrangulamiento del estrecho de Ormuz’, que podría afectar el precio de los combustibles.
En este contexto, Grossi compartió que el OIEA se encuentra involucrado en negociaciones activas, indicando que ‘estamos en vísperas, aparentemente, de un memorándum de entendimiento que no sería la paz, sino un espacio-tiempo que los actores en el conflicto se estarían dando de unos 60 días para la prolongación del cese del fuego y para la negociación de un acuerdo más definitivo.’
A pesar de este sombrío panorama, el candidato destacó las reuniones de primavera de las instituciones de Bretton Woods como evidencia de ‘una cierta resiliencia de la economía global’, aunque también advirtió que es evidente ‘un ralentí, una desaceleración en el crecimiento global estimado’. Además, abordó otros focos de conflicto con implicaciones económicas, como las tensiones en el Indopacífico, la situación de Taiwán y conflictos africanos en la región del Sahel y los Grandes Lagos, donde observó un ‘fuerte antioccidentalismo’.









