En febrero, la recaudación había totalizado $13.520 millones, lo que implicó una variación interanual de 86,5%, superando la inflación del mismo período, que fue del 84,5%.
Aunque aún no se dispone de la cifra oficial, la inflación interanual estimada se sitúa entre el 50% y el 55%, lo que sugiere que la recaudación podría haber logrado un crecimiento real anual cercano al 7%, de acuerdo a análisis realizados por expertos.
“Al excluir la recaudación de tributos relacionados con el comercio exterior, la variación real interanual sería positiva en un 17%”, indicó el presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).
Desde la entidad ARCA señalaron que la caída en la recaudación se debe en gran parte a las reducciones impositivas implementadas por el Gobierno: “La recolección se vio afectada por la eliminación del impuesto PAIS, el cual había generado $694.903 millones el año pasado”.
Asimismo, explicaron que “la disminución de los aranceles a los Derechos de Exportación para aquellos exportadores que cumplan con el plazo de liquidación de divisas, conforme al Decreto 38/2025”, también impactó negativamente en los ingresos fiscales.
“La derogación a partir de este mes de la suspensión de los certificados de exclusión incidió desfavorablemente en la recaudación de las percepciones aduaneras en IVA y Ganancias”, precisaron.
El IVA fue el impuesto que más aportó, con un aumento real (una vez descontada la inflación) del 1%.
Los impuestos relacionados con el empleo también mostraron mejores resultados, siendo el tributo de Ganancias el que alcanzó $2.227.922 millones, con un crecimiento interanual del 110,8%, y los impuestos de la Seguridad Social sumaron $3.465.194 millones, con un incremento del 99,1%.
El incremento en Ganancias estuvo impulsado por el aumento de las retenciones a empleados en relación de dependencia y jubilados, tras su inclusión en la carga tributaria y los cambios en las escalas. También contribuyó el alza de las remuneraciones y el incremento en los anticipos de las sociedades, lo que resultó en un aumento real del 36,8% en este impuesto.
Por su parte, en los impuestos de la Seguridad Social, se observó un incremento en la remuneración bruta promedio y en el tope de la base imponible de los aportes de los empleados. Sin embargo, el resultado se vio atenuado por la variación interanual de los pagos realizados en marzo de 2024 por obligaciones de períodos anteriores, resultando en una suba real del 29,2%.
Con respecto a las retenciones, que habían tenido un papel destacado durante 2024, en marzo ya se aplicó completamente la reducción en la carga tributaria, lo que se tradujo en un aumento de ventas, con un incremento del 90,1% que sumó $589.467 millones.
Argañaraz comentó que “con una reducción temporal de alícuotas, las mayores liquidaciones habrían hecho que los derechos de exportación crecieran un 23,4% real en términos interanuales”.
En cuanto a los derechos de importación, estos aumentaron un 80,3%, alcanzando los $430.035 millones, debido al incremento del tipo de cambio y a las mayores importaciones en comparación con el año pasado, lo que implicó un incremento real del 17%.
Analizando los primeros tres meses del año, se registró un aumento del 8% real interanual en la recaudación tributaria nacional. “Excluyendo los tributos vinculados al comercio exterior, el aumento sería de un 20% interanual en términos reales”, detalló, después de una caída acumulada en los derechos de exportación del 22,3%.
Otro impuesto que experimentó una notable disminución fue Bienes Personales, con una caída del 31,4%, atribuida al régimen vigente el año pasado que permitió adelantar el pago de este tributo hasta cinco años.
Los tributos con mayor aumento durante el período fueron los impuestos sobre los combustibles, que crecieron un 204,4% en términos reales, seguidos por Ganancias con un 39% y Seguridad Social con un 34%.
Argañaraz concluyó que “la evolución de la recaudación se debe a una combinación de cambios impositivos, como modificaciones en Ganancias para personas físicas, eliminación del impuesto PAIS, reducción temporal de derechos de exportación y aumentos reales en el impuesto a los combustibles, así como a un incremento en la actividad económica y los ingresos. El primer trimestre de 2024 fue cuando se registraron los mayores descensos en actividad e ingresos reales”.









