Este aumento se acordó en una reunión virtual entre las partes, organizada por la Secretaría de Trabajo. Gracias a este encuentro y a las conversaciones preliminares, se logró rápidamente un consenso para la recomposición de los salarios, que habían quedado desactualizados tras el último acuerdo firmado en noviembre de 2025.
El entendimiento anterior incluyó mejoras hasta marzo de este año con un aumento acumulado del 14%, realizado a través de sumas no remunerativas de 160 mil pesos, que no se integraron al salario básico y acentuaron la disparidad existente.
El aumento del 23,5% se aplicará a lo largo de 8 meses, mediante una combinación de porcentajes y bonos no remunerativos que se incorporarán a los salarios básicos en abril de 2027; no obstante, aún no se han hecho públicos los montos específicos para cada mes. Además, se pactó un bono no remunerativo a modo de retroactividad por el período de mayo a julio.
En la audiencia participaron los delegados paritarios de la UOM, entre ellos Roberto Bonetti (líder de la Seccional Capital), Daniel Martínez (Cañada de Gómez), Adrián Pérez (Quilmes), Enrique Salinas (La Plata) y Edgardo Holstein (San Nicolás), además de representantes de las cámaras ADIMRA, CAMIMA, AFARTE, AFAC, FEDEHOGAR y CAMIMA.
Durante las últimas negociaciones, se dieron momentos de intensas discusiones en las que los dirigentes sindicales plantearon a los empresarios la necesidad de un incremento que compensara una pérdida de entre 13 y 14 puntos frente a la inflación.
La complejidad para alcanzar un acuerdo satisfactorio radicó en que, según indicaron fuentes del sindicato, alrededor del 60% de los trabajadores metalúrgicos percibe un salario básico de 1.036.390 pesos, cifra que se encuentra por debajo de la línea de pobreza.
Como se anticipó en días previos, la UOM y la Cámara del Acero habían conseguido un acuerdo salarial en la rama siderúrgica, aunque este fue rechazado por la Seccional Villa Constitución del gremio, que abandonó las negociaciones y anunció la posibilidad de medidas de fuerza.
En una reunión oficial, ambas partes acordaron un incremento no remunerativo del 6% para los meses de agosto, septiembre y octubre, y otro del mismo porcentaje para octubre y diciembre, que se integrará al salario básico en enero como un 12%. Además, se sumará un bono extraordinario de 1.600.000 pesos en concepto de retroactividad.
Este acuerdo pone fin a 24 meses sin consenso entre empresarios y sindicalistas para esta sector de la actividad metalúrgica, tiempo en el cual las empresas otorgaron aumentos para preservar el poder adquisitivo de los trabajadores.
Por esta razón, la UOM Villa Constitución, liderada por Pablo González, rechazó el acuerdo firmado recientemente, dado que Acindar, la principal empresa de la región, otorgó mejoras superiores a las ofrecidas por otras firmas del sector.
González confirmó que no aceptaron el acuerdo: “Nosotros salimos de la negociación porque no estamos de acuerdo con el ofrecimiento ni mucho menos con este cierre. Si no llegamos a un aumento que se alinee con los porcentajes cercanos al IPC, no lo aceptaremos y iniciaremos medidas de fuerza”.
Tanto empresarios como sindicalistas subrayaron la importancia del interventor de la UOM, Alberto Biglieri, quien actuó como mediador y facilitó la consecución del acuerdo.
Las negociaciones salariales se habían visto interrumpidas por la resistencia de la Secretaría de Trabajo a reconocer a los delegados paritarios designados por Biglieri. No obstante, esta situación cambió tras un fallo de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, que validó la potestad del interventor para negociar paritarias y nombrar a quienes participarían de dichas conversaciones.
La crisis interna del sindicato se intensificó luego de que, en mayo, Abel Furlán, el titular de la UOM, fuera destituido por un fallo que anuló las elecciones de la seccional Zárate-Campana por diversas irregularidades, afectando la dirección nacional del gremio.
El 22 de mayo, los camaristas Víctor Pesino y María Dora González invalidaron tanto la elección de dicha seccional como las elecciones nacionales de autoridades de la UOM, realizadas el 18 de marzo, donde también se había proclamado ganador a Furlán. Simultáneamente, se ordenó la intervención del sindicato por un plazo de 180 días, delegando a Biglieri la convocatoria a nuevos comicios en Zárate-Campana, asegurando transparencia y respeto a la libertad sindical.









