Según información proporcionada por fuentes judiciales y migratorias, la PSA alertó en un informe reservado sobre la “detección reiterada de ciudadanos de nacionalidad china sin registro de ingreso migratorio a la República Argentina”, destacando la utilización del “corredor Brasil – Iguazú para la utilización de ingresos irregulares.”
El documento, datado el 10 de julio, menciona que se detectaron 47 ciudadanos chinos que intentaban abordar vuelos de cabotaje desde el aeropuerto de Puerto Iguazú sin ningún registro migratorio argentino. Los investigadores consideran que la repetición de estos casos en un corto periodo, el patrón común presentado por los pasajeros y los cambios recientes en la política migratoria de Brasil, sugieren que podría estar consolidándose una nueva ruta de facilitación migratoria hacia Argentina, basada en el cruce Foz do Iguaçu-Puerto Iguazú.
También es notable el contexto en el que se encuentran los gobiernos de Xi Jinping y Javier Milei, quien ha estado bajo presión de la administración de Donald Trump para reducir los lazos con Beijing. El año pasado, China amplió la entrada sin visa para ciudadanos de Brasil, Argentina, Chile, Perú y Uruguay como parte de un período de prueba desde el 1 de junio de 2025 hasta el 31 de mayo de 2026. En respuesta, el gobierno argentino implementó una medida similar con la Resolución 316/2025, permitiendo la entrada de ciudadanos chinos sin visa, siempre que tuvieran una visa previamente aprobada para los Estados Unidos. Sin embargo, a diferencia de las otras naciones, esta disposición nunca llegó a materializarse.
En Brasil, desde el 11 de mayo, se encuentra en vigencia la exención de visa para los ciudadanos de la República Popular China que poseen pasaporte común, permitiéndoles una estancia de hasta 30 días, no prorrogables y con múltiples entradas, en reciprocidad con las normas adoptadas por el gobierno chino para ciudadanos brasileños. Esta medida se mantendrá hasta el 31 de diciembre y busca incentivar los viajes por negocios y turismo.
El informe de la PSA subraya que esta medida altera de manera significativa el panorama regional, ya que elimina el filtro consular previo que los ciudadanos chinos debían superar para ingresar al país vecino. Además, indica que la cercanía geográfica entre Foz do Iguaçu y Puerto Iguazú, junto con la frecuente movilidad transfronteriza y la disponibilidad de vuelos internos desde el aeropuerto argentino, generan condiciones que podrían ser explotadas por facilitadores para organizar los ingresos observados en Argentina.
A pesar de ello, la PSA aclara que esta disposición no implica irregularidades en sí misma y que no hay evidencia que confirme que sea la causa de los casos observados. No obstante, sugiere que ha modificado notablemente el contexto regional al eliminar las restricciones anteriores.
El análisis realizado por la PSA se limita por el momento a los días 7, 8 y 10 de julio de 2026, cuando se identificaron grupos sucesivos de ciudadanos chinos intentando abordar vuelos internos con destinos principalmente hacia el Área Metropolitana de Buenos Aires y Córdoba. Aunque el informe evita conclusiones definitivas, resalta que estos eventos “exceden la casuística migratoria individual”, lo que justifica una investigación conjunta entre la PSA, la Dirección Nacional de Migraciones, la Gendarmería Nacional, la Justicia Federal y las autoridades brasileñas para determinar si existe una red dedicada a la trata o facilitación de migrantes. En este caso, se trataría de personas con recursos limitados, susceptibles a la manipulación laboral y humana por parte de actores, ya sean locales o extranjeros.
La inquietud radica no solo en que estos ciudadanos extrapenetran la frontera sin pasar por controles migratorios, sino también en el hecho de que lograron llegar hasta un aeropuerto argentino, adquirir pasajes internos y casi dispersarse por el país antes de ser detectados.
Las autoridades migratorias informaron que la PSA logró interceptar esta maniobra en una etapa temprana. La misión ahora es identificar a quienes organizaron los traslados, cómo se financió la operación, quién emitió los pasajes, quiénes los recibían en Buenos Aires o Córdoba, y si existe una estructura logística activa a ambos lados de la frontera.
En los 47 casos identificados se observó un patrón recurrente: los individuos no tenían registro de ingreso legal a Argentina; la Dirección Nacional de Migraciones confirmó la ausencia de antecedentes en el Sistema Integral de Captura Migratoria (SICAM), y durante las entrevistas, ofrecieron explicaciones que resultaron “dubitativas o inconsistentes” sobre su entrada al país. La Fiscalía Federal ha iniciado actuaciones por posible infracción a la Ley de Migraciones y ha dispuesto que estas personas sean entregadas a Migraciones. Entre los tres individuos identificados en el control del vuelo AR 1793 con destino a Aeroparque se encontraba un menor, quien será tratado migratoriamente como los demás. Además, se está investigando un número determinado que realizó varias entradas y salidas del país, lo que puede indicar su vinculación con la organización de estos viajes y una posible pertenencia a una red ilegal. Por último, el Departamento de Inteligencia Criminal Aeroportuaria se ha sumado a las investigaciones en curso, bajo un régimen de controles estrictos por parte del gobierno.









