El objetivo parece ser responder al crecimiento, más acelerado de lo previsto, del movimiento en los sectores de energía y minería. Al mismo tiempo, la agroindustria reportó un aumento productivo superior al 20% (aproximadamente 30 millones de toneladas más) solo en granos en la última campaña, que está concluyendo, y podría repetir esa performance en el ciclo 26/27, lo que plantea un desafío importante en términos de infraestructura aún no disponible.
Algunos consideran que esta acción también está relacionada con el adelanto de la campaña electoral por las próximas elecciones presidenciales. Sin embargo, aún no se han establecido alianzas ni acuerdos con posibles aliados, y las provincias, que pretenden reelegirse, requieren del apoyo nacional, pero no están del todo convencidas de unirse políticamente a La Libertad Avanza.
Los avances que se prevén en la mayoría de las rutas y ferrocarriles (como el Belgrano Cargas, San Martín y Urquiza) serán mínimos en comparación con la urgencia —y el atraso— acumulados por años sin obras. Es tal la situación que, incluso con el cumplimiento de los plazos de adjudicación, se estiman al menos tres años para observar los primeros resultados significativos, entre las obras obligatorias y opcionales.
En cuanto a las rutas troncales, si bien podría haber algunas mejoras parciales en tramos debido a la imposibilidad de aplicar peajes hasta que se ejecuten las obras, los cambios sustanciales demandarán, al menos, dos años.
El presidente Javier Milei, en su estilo característico, celebró un desliz durante la apertura de su discurso en el acto por el 142 aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario, al referirse a la entidad como “de Buenos Aires”, sorprendiendo al presidente de la BCR, Pablo Bertolato, quien estaba visiblemente nervioso. Sin embargo, Rosario ya está acostumbrada a la presencia y al estilo del mandatario y su equipo, que frecuentemente interactúan con expertos locales.
En esta ocasión, el numeroso público presente escuchó con paciencia una charla técnica de más de una hora, en la que Milei continuó criticando a la prensa, a los “mercados repugnantes” y a las “campañas sucias”. Insistió en que “ya el año pasado (aquí mismo) dije lo que iba a hacer, y lo hice”, reafirmando su compromiso de cumplir lo prometido sin sorpresas.
“No hay un problema macro ni del mercado, y las soluciones que proponen son peores que la situación actual”, sostuvo, aludiendo al “endeudamiento social”, aunque reconoció que se está trabajando en algún apoyo. “Si regresamos a la solución paternalista, terminamos mal”, planteó. “¿Cuál es el incentivo de pagar si lo hace el Estado?”, cuestionó.
En cuanto a los “progresos” en el sistema, señaló que se defiende a los usureros o a los bancos, porque el verdadero problema lo enfrenta quien no puede cobrar la deuda. “Ya perdimos 23 años de nuestra vida por la solución paternalista (la pesificación)”, remarcó.
“Debemos hacernos responsables o nos hundiremos”, concluyó, ante la atenta mirada de Martín Menem, Karina Milei y el gobernador Maximiliano Pullaro.
Mientras los productores agrícolas prestan especial atención al clima en Argentina, monitoreando la tradicional Tormenta de Santa Rosa, que ocurre a fines de agosto, las cotizaciones internacionales de los granos se mantienen firmes, a pesar de las fluctuaciones típicas. En el periodo más crítico de la campaña estadounidense, equivalente al diciembre-enero de Argentina, los daños por sequía parecen consolidarse, afectando principalmente a los cereales como el trigo y el maíz.
Por su parte, los conflictos bélicos (Rusia contra Ucrania e Irán frente a Israel y EE.UU.) están influyendo también en las oleaginosas, dada su mayor demanda para biocombustibles, convirtiéndose en estratégicas. En este contexto, el precio del petróleo también ejerce influencia directa.
Todo esto ha resultado en precios en Chicago que, al comenzar la semana, se acercan a los 450 dólares por tonelada para la soja; más de 190 dólares por tonelada para el maíz, y aproximadamente 250 dólares por tonelada para el trigo.
Sin embargo, un aspecto preocupante es la significativa caída del tráfico por el problemático Estrecho de Ormuz, debido a la inseguridad, lo cual impacta no solo en el abastecimiento de petróleo sino también en los costos de transporte al intentar eludir esa ruta.
Mientras tanto, en el mercado local, con la cosecha 25/26 prácticamente finalizada, se observa una cierta “prescindencia” respecto a Chicago, con actividad notable en precios y volúmenes especialmente para el maíz, seguido por la soja.









