Esta información proviene de los recientes informes del Banco Central. Según el estudio, los atrasos en los pagos de tarjetas de crédito y préstamos personales alcanzaron el 11,7% y el 14,2% del total, respectivamente.
En el ámbito empresarial, la tasa de morosidad se situó en el 3,1% del financiamiento total. Aunque estos números son más modestos, también muestran un aumento en el último año.
Durante una conferencia de prensa el lunes pasado, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, abordó el tema de los pagos atrasados. “El proceso de gestión de la mora está muy avanzado y ha progresado un montón. Muchos bancos ya han visto el pico en la mora de sus portafolios: algunos en diciembre o enero, otros en febrero, otros en marzo”, declaró. Sin embargo, las cifras globales del sistema apuntan a un nuevo récord.
En marzo, la morosidad en los pagos de las familias alcanzó un 11,5%, una cifra récord en la serie histórica. En el último año, este indicador ha crecido 8,2 puntos.
Desglosando estos datos, los préstamos personales presentan la situación más crítica, con un índice de irregularidad que llegó al 14,2% en marzo, aumentando 0,4 puntos en el mes. Por otro lado, los atrasos en tarjetas de crédito aumentaron levemente en 0,1 puntos, manteniéndose en el 11,7% del total, lo que indica estabilidad respecto al mes anterior.
Los préstamos prendarios a familias también se mostraron bastante estables, con una morosidad del 6,9% en marzo frente al 6,8% anterior. Sin embargo, aquellos con ajuste UVA enfrentaron un deterioro mayor, alcanzando una morosidad del 9% en este tercer mes del año, tras un incremento de 0,2 puntos respecto a febrero.
En contraste, los préstamos hipotecarios, en su mayor parte ajustados por UVA, continúan mostrando los índices de irregularidad más bajos, con un ratio del 1,4% en total, sin variaciones desde febrero.
“Se estima que en marzo se incorporaron 2,392 nuevos deudores de préstamos hipotecarios (altas de personas humanas), principalmente por el desempeño de la banca pública. En el acumulado de los últimos 12 meses, la cantidad de nuevos deudores hipotecarios superó los 42,100”, especificó el Banco Central.
En cuanto a las empresas, la morosidad en créditos es notablemente inferior a la de las familias, alcanzando el 3,1% en marzo. Este dato representa un aumento de 0,2 puntos en el mes y 2,2 puntos en el último año.
En el segmento corporativo, la categoría con mayor tasa de irregularidad fue la de créditos hipotecarios, donde los pagos atrasados se elevaron al 5,4%, un incremento de 0,7 puntos en comparación con febrero.
La morosidad en préstamos prendarios se sitúa en 4,2%, lo que supuso un aumento de 0,3 puntos en el mes. Por el contrario, los financiamientos de corto plazo usados para capital de trabajo presentan números más alentadores: la morosidad alcanzó el 3,2% en los adelantos en cuenta corriente y el 2,7% en el descuento de documentos.









