Desde diciembre hasta agosto de 2026, el Ministerio de Seguridad reportó 18.947 “incidentes de entrada”. De esos, 8.008 fueron clasificados como “infracciones migratorias” (que el Gobierno define como “falso turista, flagrancia, alertas”); 6.298 corresponden a personas a las que se les negó el ingreso por no poseer la documentación necesaria; 4.566 fueron catalogados por “impedimentos judiciales”; 42 por “residencia cancelada”; y 33 por “documentación falsa, adulterada o robada”. Según una alta fuente oficial, “la gran mayoría eran inmigrantes sin la documentación adecuada y fueron invitados a retirarse”. Un caso reciente ocurrió en Formosa, donde la Prefectura Naval detuvo a tres ciudadanos chinos que intentaron ingresar sin los documentos válidos, cerca del río Bermejo.
En un contexto diferente, Milei expresó en televisión que había enfrentado amenazas en su contra que justificaron la “militarización” de la residencia presidencial de Olivos. Estas medidas, implementadas hace dos semanas, incluyeron el traslado de 15 empleados civiles y la toma de control de la residencia por parte de la Casa Militar, liderada por el coronel Fernando Tereso. El mandatario mencionó, “Tengo algunos enemigos pesados en el mundo (…) los de acá son de vigésimo quinto orden, los pesados son los enemigos que me he granjeado internacionalmente”. En su intervención en la Asamblea General de la ONU, continuó criticando a Irán y reafirmó su alianza con Israel y Estados Unidos. A pesar de las afirmaciones gubernamentales sobre una “amenaza de muerte” que habría recibido por teléfono, el titular de la SIDE negó la existencia de amenazas concretas contra el presidente en su última reunión con legisladores de distintos partidos. Sin embargo, se discutió una supuesta amenaza de muerte contra tres personas, incluidas Diego Kravetz, el número dos de la SIDE, por parte de la organización terrorista Hezbollah, relacionada con Irán y responsable de los atentados a la embajada de Israel en 1992 y a la AMIA en 1994.









