En los primeros cuatro meses de vigencia del Acuerdo Interino de Comercio entre Mercosur y la Unión Europea, que abarcó desde el 1 de mayo hasta el 31 de agosto, las exportaciones agroindustriales argentinas hacia la UE experimentaron un incremento del 21% en su valor total, alcanzando aproximadamente US$1922 millones. Esta información fue proporcionada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía. Al revisar específicamente los productos que se beneficiaron de desgravaciones arancelarias a partir de la implementación del acuerdo, se observó un aumento del 44%, lo que se traduce en US$372 millones adicionales en comparación con el promedio de los últimos tres años. Según los datos recopilados por la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional, basados en estadísticas del Indec, “el valor exportado a la UE durante este primer cuatrimestre de vigencia del acuerdo registró un incremento respecto al promedio de los últimos tres años para el mismo período: un 93% más para los complejos de pesca, un 50% más para el sector bovino y un 59% superior para los cítricos”. Otros sectores, aunque con menor representación en la balanza exportadora, también mostraron aumentos significativos: el tabaco creció un 105%, la producción apícola un 87%, los ovinos un 154%, los alimentos para animales un 75% y los ingredientes alimenticios un 116%. “En todos los casos se observaron exportaciones que superaron los máximos de los últimos tres años para igual período”, afirmaron desde la cartera agrícola. En este marco, señalaron que “la Unión Europea fue el segundo destino, después de China, de las exportaciones agroindustriales en el año 2025, contribuyendo con más de US$6000 millones a la balanza comercial”. Asimismo, resaltaron que en los últimos tres años, la UE ha sido el principal destino de las exportaciones de diversos productos, incluidos soja, pesca, maní, cítricos, ingredientes alimenticios, legumbres, tabaco, arroz y ovinos, además de ser el segundo socio más importante para las cadenas de bovinos, girasol y apicultura. El acuerdo establece una zona de libre comercio que incluye la reducción y eliminación gradual de impuestos aduaneros, generando beneficios inmediatos para una amplia gama de productos, algunos de los cuales quedarán exentos de gravámenes desde su inicio, mientras que otros seguirán un calendario de desgravación progresiva. Cuando este acuerdo entró en funcionamiento el 1° de mayo, tras años de negociaciones y cambios diplomáticos, el Gobierno anticipaba un posible aumento del 76% en las exportaciones en los primeros cinco años y del 122% en la próxima década. El ministro de Economía, Luis Caputo, describió este acuerdo como un “activo de enorme valor estratégico” para el país, destacando que el bloque europeo representa actualmente el destino de una de cada cuatro empresas argentinas exportadoras, siendo el segundo socio comercial más relevante, con un intercambio de bienes que asciende a cerca de US$9000 millones.









